"Ser o no Ser, esa es la cuestión."
Hamlet se hacía esta pregunta, queriendo utilizar el verbo to be, en el sentido más profundo de su significado, el estar presentes. Estar presentes plenamente, como amigo, padre, madre, hermano, estar presentes como cantantes, como personas en este mundo, aquí y ahora.
Y ahora mi pregunta es:
¿Cantar o no cantar?
Hay personas que cantan cuando nadie nadie las ve o creen que no las escuchan.
Otras que dicen yo no se cantar antes incluso de haberlo intentado
A algunas desde muy pequeñas, ya les decían que no tenían oído o talento y que cantar era cosa de otros.
Y así, poco a poco, la voz puede convertirse en una de nuestras grandes desconocidas.
Quizás la pregunta sea mas bien
¿Nos permitimos cantar?
La Voz: La gran desconocida
Por supuesto todo el mundo hace uso de ella desde por la mañana.
Nos aclaramos la voz y comenzamos el día pensando en todas esas cosas que diríamos o que es mejor callar.
Y es que hay veces que callamos, como modo de supervivencia, como una forma de estar en el mundo sin llamar mucho la atención, sin molestar, sin interferir, SIN ESTAR.
Todos tenemos voz pero no todos sentimos que tenemos derecho a utilizarla.
Debemos de tener en cuenta la carga emocional que soporta la voz hasta tal punto de quedarse muda.
La
zona laríngea puede contener un “nudo en la garganta” durante un momento de alta emoción y provocar que la voz se ahogue y no consiga salir.
Ante situaciones de pánico, y de fuerte estrés, el sistema fisiológico
desencadena una respuesta de alarma, que afecta a la respiración provocando una hiperventilación y afectando por lo
tanto a la voz.
Pero también, es el momento en el que hemisferio derecho e izquierdo trabajan juntos, nuestro lado intuitivo y el controlador. Es casi que una especie de mindfuless artístico musical.
Se trata de sentirnos presentes.
Aquí y Ahora
Cantar con el cuerpo nos libera de nuestras resistencias mentales. Además cantando, el poder de la imaginación de las imágenes, ayuda a memorizar los textos y a no salirnos de nuestra interpretación. Nos ayuda también a cambiar el miedo por entusiasmo y a disfrutar del momento presente, sin juzgarnos.
Entendemos la palabra jugar a ese acto de ser libres como cuando éramos niños, donde no nos juzgamos y simplemente somos. Pero con el paso del tiempo, perdemos la espontaneidad en nuestros actos, nos callamos normalmente lo que sentimos y pensamos, y nos movemos al ritmo que nos imponen, aunque todo eso, viene a reflejarse más tarde en nuestro cuerpo físico o emocional.
En ingles, el verbo to play, traducido podríamos comprenderlo como Jugar. Pero lo utilizan también para referirse al hecho de hacer música. Y de eso realmente se trata, de jugar, como cuando éramos niños y nuestra imaginación rozaba casi la realidad.
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